Bastón blanco y rojo2018-06-27T14:28:00+00:00

Bastón blanco y rojo

Bastón blanco y rojo

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Seguramente estemos más acostumbrados a ver bastones blancos por la calle, son los que utilizan las personas ciegas, pero esto del bastón blanco y rojo, ¿qué es? ¿es el bastón diferente o solo cambia por las tiras rojas? ¿Por qué debe importarnos si el bastón es solo blanco o blanco y rojo? vamos por partes.

Como dispositivo físico, el bastón aporta innumerables beneficios a su portador: le ayuda a detectar obstáculos con antelación, a seguir las guías podotáctiles que llevan a un determinado destino (en las estaciones de metro, en las paradas de autobús, por ejemplo), a determinar el ancho de la vía por donde se transita, a encontrar una pared o elemento de referencia, entre otros. Estos usos son los mismos relativamente para una persona ciega o con baja visión que para una persona con sordoceguera. La diferencia, entonces, ¿en dónde estriba?

La función de las tiras en el bastón blanco y rojo es sobre todo informativa. Es decir, tanto se beneficia quien lo lleva como quien lo ve. Pensemos en una situación cotidiana en la que vamos por la calle y vemos venir una persona con un bastón blanco. Automáticamente pensamos que no puede ver y tendemos a apartarnos, dejarle sitio y, con un cierto instinto, verificamos que no tenga algún peligro acechándole. La idea de las tiras rojas es la misma, pero con una diferencia importante, el portador del bastón TAMPOCO puede oír o lo hace con gran dificultad (puede por ejemplo llevar algún tipo de audífono o incluso un implante coclear, pero no por ello su audición es buena y menos en entornos ruidosos). Las tiras rojas indican la presencia de una privación auditiva que se suma a la privación visual. En resumen: bastón blanco y rojo es igual a persona con sordoceguera.

En la práctica ¿qué significa? Pues que debemos descartar (o usar con mucha cautela) la comunicación verbal con esa persona, así como cualquier otro tipo de azuzamiento sonoro: pitarle, usar la bocina del coche, etc. En realidad, si vemos una persona con un bastón blanco y rojo por la calle, hay dos opciones: que vaya acompañada o que vaya sola. Si se da el primer caso, el guía ya se hace cargo de darle las orientaciones necesarias y cualquier ayuda externa es innecesaria además de interrumpir la comunicación el entre guía y el usuario. En el segundo caso, si la persona va sola, cualquier ayuda no solicitada puede causar un caos en la concentración que lleva para poder desenvolverse con autonomía y evitando cualquier peligro.

A una persona con un bastón blanco y rojo la mejor manera de ayudarla es no hacer nada. Sin embargo, en términos generales, las indicaciones  básicas serían:

  • Dejarle espacio y no interrumpir su concentración.
  • Si nos pregunta algo darle las indicaciones más precisas y sencillas, hablando despacio, sin gritar.
  • Podemos preguntarle si quiere que le orientemos. Si descarta la ayuda no hay que insistir.
  • Solo en caso de peligro debemos acercarnos para intentar orientarlo.
  • Nos presentaremos con un leve toque en el hombro o el brazo
  • Intentaremos verificar si puede ver u oír algo. Siempre es mejor hacerlo frente a frente
  • En caso de tener que cambiarle la ruta (solo en caso de peligro inminente) verificar que no quede desorientado y ponerlo en un camino conocido lo antes posible.

Las personas sordociegas necesitan tiempo y calma para organizar las informaciones del entorno y tomar decisiones sobre su desplazamiento, además de que lo hacen en directo, en el curso de la marcha. Como peatones, conductores  o como usuarios del transporte público, no olvidemos entonces tener paciencia y respeto  por una persona que está haciendo un esfuerzo titánico por ejercer su autonomía.