Continuación del artículo Sordoceguera, dependencia y la necesidad de servicios y centros especializados“.

 05/10/2012

A falta de un censo fiable, los cálculos más conservadores indican que en España existen por lo menos 18.000 personas sordociegas repartidas por todo el territorio, aunque datos del entorno europeo más cercano elevan considerablemente esta cifra. De ellas unas 4.000 personas podrían necesitar atención en centros residenciales.

Para la atención profesional de estas personas España cuenta con un único centro residencial especializado, ubicado en Sevilla. Un centro para la atención profesional de estas personas con una capacidad de 17 plazas de residencia y 28 plazas de centro de día.

Es decir, España cuenta con un muy reducido número de plazas de atención especializada para un colectivo altamente dependiente que supera exponencialmente la capacidad ofertada que, insistimos, se limita a un único centro de esta índole en todo el Estado Español.

No es sólo una cuestión de número y de dependencia. Esta situación deja sin cobertura asistencial a centenares de posibles usuarios que deben conformarse con cuidados domésticos o con inadecuadas atenciones generalistas, situación que se agrava cuando la disponibilidad de cuidado familiar falta, llegando a producirse verdaderas situaciones de desamparo y abandono. Tampoco es de recibo pensar que cruzar España es una opción, ya que por capacidad y por distancia un único centro no es solución. En ningún caso podemos aceptar el desarraigo y el desplazamiento geográfico como una salida a las necesidades de nuestro colectivo.

Muchas de las personas sordociegas, la mayoría sin detectar, acaban por error y por falta de centros especializados, en residencias para discapacidad intelectual, sin ser el caso.  Con ello sólo se consigue un mayor aislamiento que acaba acarreando pérdida de capacidades comunicativas, autoagresiones y diversos problemas de comportamiento. Una persona sordociega no tiene por qué verse abocada a esta situación pero, a día de hoy, es lo que ocurre en casi toda España. 

El Centro Santa Ángela de la Cruz está sufriendo actualmente retrasos en los pagos por parte de la Administración que ponen en peligro su continuidad. La FESOCE, en calidad de Federación, apoya plenamente la necesidad de activar los mecanismos de financiación que permitan mantener su funcionamiento y que, afortunadamente, están respondiendo favorablemente.  Nuestra misión, sin embargo, es velar por el colectivo en sentido amplio y no sólo por una parte de él. Las personas sordociegas deben poder contar con servicios adecuados a sus circunstancias, especialmente aquellas con un alto nivel de dependencia, en centros razonablemente próximos a su entorno habitual, sin las imposiciones geográficas arbitrarias que imperan actualmente. Esta situación requiere, sin dilación, de la disposición de centros especializados en la atención de personas sordociegas repartidos por la geografía española y localizados en las diversas autonomías.  Un único centro en un extremo de España no es solución para nuestro colectivo.

Desde la FESOCE hacemos un llamado a las Administraciones para que tomen acciones concretas sobre una situación injusta y discriminatoria de modo que se subsanen las deficiencias por lo que respecta a los recursos para nuestro colectivo. Actualmente 16 autonomías no cuentan con ningún centro específico para atender a las personas con sordoceguera. La FESOCE, en representación del colectivo, se encuentra en plena disposición de colaborar en las acciones necesarias para solventar tan grave situación. Todas las personas sordociegas tienen derecho a ser atendidas convenientemente y las autoridades deben intervenir urgentemente para que esto sea posible.

 Gráfico de la distribución estimada de la sordoceguera en España

Fuente: Elaboración propia

2016-11-04T11:15:24+00:00 6 Oct, 2012|Noticias|