El ACV o accidente cerebrovascular es una muerte repentina de las células del cerebro, causada por una falta de oxígeno. Hay dos tipos de íctus:

. ACV isquémico o infarto cerebral: se da como resultado de la obstrucción o reducción del flujo sanguíneo en una arteria que irriga el cerebro.

. ACV hemorrágico: se da como consecuencia de la ruptura de una arteria cerebral y la consiguiente hemorragia intracerebral (15% de los casos). También se da como consecuencia de la ruptura de un aneurisma, provocando una hemorragia subaracnoidea (5% de los casos).

 

Consecuencias de un derrame cerebral

Dependen de la gravedad y de la localización del derrame.

Los afectados pueden padecer discapacidades físicas, tales como pérdida parcial de motricidad o hemiplejía, pérdida sensorial, trastornos visuales o del lenguaje e incluso pérdida de memoria.

2012-05-17T11:15:43+00:00 17 May, 2012|Etiologías|