La culebrilla es una enfermedad causada por el virus varicela zoster (el mismo virus que causa la varicela). Después de tener varicela, el virus permanece en el cuerpo. Quizá no cause problemas durante muchos años. A medida que envejece, el virus puede reaparecer como culebrilla. A diferencia de la varicela, la culebrilla no se contagia de otra persona afectada.

Los signos anticipados de culebrilla son ardor o dolor agudo y hormigueo o picazón, generalmente de un lado del cuerpo o la cara. El dolor puede ser leve o fuerte. Luego, se forman ampollas que duran de 1 a 14 días. Si la culebrilla aparece en la cara, puede afectar la vista o el oído. El dolor de la culebrilla puede durar semanas, meses o incluso años después de la curación de las ampollas.

No existe una cura para la culebrilla. El tratamiento anticipado con medicinas que combaten el virus puede ayudar. Esas medicinas también pueden ayudar a prevenir el dolor persistente. Una vacuna puede prevenir la culebrilla o disminuir sus efectos. La vacuna es para personas mayores de 60 años que han tenido varicela pero no han tenido culebrilla.