Las lesiones en la cabeza son una de las causas más frecuentes de invalidez y muerte en los niños. La herida puede consistir en un leve golpe, un moretón (contusión) o un pequeño corte en la cabeza, o puede ser de tipo moderado o grave debido a una conmoción, un corte profundo o una herida abierta, una fractura del hueso o huesos del cráneo o una hemorragia interna y daño encefálico. Según los cálculos de los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) las lesiones cerebrales por traumatismos son la causa de 3.000 muertes, 29.000 hospitalizaciones y 400.000 visitas a la sala de emergencias en los niños de hasta 14 años.

“Lesión en la cabeza” es una expresión muy amplia que se utiliza para describir toda una serie de lesiones que se producen en el cuero cabelludo, el cráneo, el encéfalo, los tejidos subyacentes y los vasos sanguíneos de la cabeza del niño. Este tipo de heridas también pueden recibir otros nombres como por ejemplo, lesión encefálica o traumatismo encefálico (su sigla en inglés es TBI), según la gravedad del daño que se produce en la cabeza.

Conmoción:

Una conmoción es una lesión en la cabeza que puede provocar una pérdida instantánea del conocimiento o del estado de alerta, desde unos cuantos minutos hasta varias horas después de producido el traumatismo.

 

 

 

Contusión:

Una contusión es un hematoma en el encéfalo que provoca un sangrado e hinchazón en el interior del encéfalo en el área de la cabeza donde se produce el golpe.

Fractura de cráneo:

Una fractura de cráneo es la ruptura del hueso del cráneo.