Es cierto que cuando una mujer se encuentra en cinta debe cuidarse mucho más de lo que lo hacía cuando llevaba una vida ordinaria, pero debemos controlar el impulso del auto control ya que muchas veces solemos excedernos y esto puede tornarse perjudicial.

Las embarazadas suelen tener la tendencia a la automedicación, se cree que nos menos del 20% de los medicamentos que se consumen son consumidos por “futuras mamás”; lo alarmante de este dato es que la mayoría de estos se compran sin prescripciones facultativas llevando así a la consecuente automedicación. Los medicamentos durante el embarazo son muchas veces necesarios, pero si no se los toma con conciencia y bajo la opinión de un especialista pueden llevar a riesgos importantes para nuestra salud y la del bebé; por eso se aconseja no consumir ningún medicamento durante el embarazo sin que éste no haya sido prescripto por el médico con anterioridad.

Los medicamentos durante el embarazo pueden ser muy nocivos, en especial para el embrión; la placenta es la que eventualmente los absorberá; habitualmente los remedios traspasan la placenta, especialmente al final del embarazo debido a que su grosor es mínimo. El riesgo que corremos aquí es la dirección que las sustancias que ingerimos puedan tomar, los remedios suelen viajar directamente hacia el cerebro fetal y otros órganos y debido a que éstos todavía no están maduros, les es imposible eliminar estas sustancias. La toxicidad de estas últimas está relacionada con la duración y la frecuencia con la que se las consuma a lo largo de la gestación; en caso de necesitar algún medicamento durante el embarazo será necesario tener en cuenta tres aspectos fundamentales. El primero, es ser conciente de que no podemos consumir estos remedios por un largo período y a su vez la dosis debe ser la mínima posible; el segundo aspecto es utilizar estos remedios sabiendo de antemano que no son nocivos y que dan resultado. Por último debemos estar al tanto de la relación riesgo- beneficio informándonos qué sustancias contiene el medicamento.

El consumo indebido de medicamentos durante el embarazo puede provocar más de un efecto indeseado y hasta fatal para las madres; en el caso de los jarabes para la tos, éstos suelen tener yoduro potásico lo que puede ocasionar hipotiroidismo en el bebé. Los laxantes suelen producir irritación en la mucosa intestinal conllevando a una deficiente absorción intestinal de las vitaminas; las aspirinas y derivados son capaces de traspasar la placenta y se cree que pueden provocar toxicidad cardiopulmonar y renal si llegan al bebé, seguramente el médico nos dirá que las sustituyamos con paracetamol. Las gotas nasales suelen ocasionar elevaciones de la tensión arterial en la futura mamá, por eso también debemos dejarlas de lado, se sustituirán por gotas desuero fisiológico; para combatir la ansiedad y el insomnio es aconsejable tomar te de tilo o leche caliente, los ansiolíticos a los largo de la gestación suelen crear dependencia y los barbitúricos pueden provocar hemorragias en el feto.

Las vacunas a base de virus vivos o atenuados están contraindicadas, sólo pueden aplicarse la del tétanos; los antibióticos pueden consumirse pero no los que sean derivados de la ciclinas ya que suelen teñir de amarillo los dientes del bebé y producir malformaciones. Para evitar los medicamentos durante el embarazo podemos acudir a la medicina alternativa, es decir la acupuntura, la homeopatía, la auriculoterapia, la osteopatía y la fitoterapia; todas ellas incluyen medicinas hechas de plantas o a base de soluciones naturales. De esta forma evitaremos todos los riesgos que puedan ocasionar la medicina convencional tanto a nosotras como a nuestro bebé.

2012-05-17T11:14:12+00:00 17 May, 2012|Etiologías|