Si está embarazada y consume alcohol, su bebé también lo hace. Puede afectar el crecimiento de su bebé y provocar problemas físicos y de conducta para toda su vida. Uno de los efectos más severos de beber durante el embarazo es el síndrome de alcoholismo fetal (SAF). El SAF es un grupo de problemas que puede incluir:

 

. Retraso mental

. Defectos congénitos

. Características faciales anormales

. Problemas de crecimiento

. Problemas con el sistema nervioso central

. Dificultad para recordar y/o aprender

. Problemas con la vista o la audición

. Problemas de conducta

El SAF persiste toda la vida. No existe una cura. Hay servicios escolares especiales que pueden ayudar con los problemas de aprendizaje. Las rutinas y un hogar sólido pueden ayudar con los problemas de conducta. Las mujeres pueden prevenir el SAF y otros problemas relacionados con el consumo del alcohol si no beben cuando están embarazadas o piensan quedar embarazadas.