El proyecto ha sido aprobado por la Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea, dentro de su programa de Aprendizaje Permanente (PAP), y en él participan catorce organizaciones de sordoceguera provenientes de trece Estados de la Unión Europea. Además de España, representada por APSOCECAT, estarán el Reino Unido (con dos entidades), Francia, Dinamarca, Austria, Portugal, Países Bajos, Lituania, Finlandia, Eslovaquia, Hungría, Rumania y Croacia. De estas organizaciones, las de los Estados del norte de Europa están consideradas como punteras a nivel mundial en el abordaje de esta discapacidad.

 Durante los dos años previstos para la implementación del proyecto, en el que se producirán contenidos tan relevantes como análisis de indicadores, encuestas e informes nacionales, están previstos una serie de encuentros de trabajo en los que participarán las entidades implicadas y que finalizarán con el gran congreso de Barcelona de 2014. Ricard López, presidente de APSOCECAT y de la Federación Española de Sordoceguera (FESOCE), encabezará la participación española.

 La sordoceguera es una discapacidad única producto de la pérdida conjunta de la capacidad visual y de la auditiva. Como tal está contemplada en la Ley 27/2007, de 23 de octubre, por la que se reconocen las lenguas de signos españolas y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. Aunque no existe un censo de este colectivo, estimaciones del entorno indican que en España podrían existir más de 18.000 personas afectadas por esta discapacidad.