Las personas con sordoceguera requieren de atenciones específicas que no deben ser precarizadas

Comunicado de la FILSE

 

06/02/2013

La Federación Española de Intérpretes de Lengua de Signos y Guías-Intérpretes de Personas Sordociegas (FILSE) ha emitido un comunicado de prensa en el que denuncia la precariedad de los concursos públicos inherentes al sector. Se trata de la cada vez más común práctica, por parte de las administraciones y empresas públicas, de ofrecer servicios de interpretación en Lengua de Signos y de Guías intérpretes mediante concurso público, con unas condiciones económicas y técnicas en creciente deterioro.

Como bien señala el comunicado, esta profesión conlleva años de estudio y preparación en habilidades técnicas y humanas encaminadas a proporcionar una ayuda fundamental para las personas con discapacidad sensorial. Los pliegos de condiciones económicas y técnicas que vienen estableciendo las administraciones promueven la introducción de duros ajustes que garantizan la prestación del servicio a costa de la merma en las condiciones laborales de los intérpretes. Merma desde todo punto de vista reprochable, puesto que incide en la salud del profesional y en la calidad de la atención que recibe el usuario.

Desde la FESOCE queremos manifestar nuestro respaldo a la preocupación de la FILSE, reiterando que no sólo se trata de procurar la presencia de un profesional cualificado, sino que, en el caso de las personas con sordoceguera, estas atenciones deben estar asesoradas desde las entidades dedicadas a la atención específica de esta discapacidad. La correcta atención de las personas con sordoceguera requiere de un abordaje previo y de un seguimiento profesional que asegure la correcta evaluación y la determinación de las ayudas específicas necesarias según el grado de discapacidad visual y auditiva, la presencia o no de discapacidad intelectual o de limitaciones físicas, y el conocimiento de algún método de comunicación. Enfocar la atención de este colectivo con una perspectiva economicista y sin el necesario asesoramiento no puede reportar ningún tipo de beneficios, ni para los profesionales ni para las personas con discapacidad, y en ningún caso puede constituir un modelo aceptable por nuestra Federación. 

Ver el Comunicado de prensa de la FILSE