Real Decreto-ley 33/2020: falta de transparencia en las ayudas a la sordoceguera

Las nuevas ayudas dispuestas por el Gobierno vía decreto para ayudar a las entidades sociales en su encomiable misión durante la pandemia, destinan más de 400.000 € para la sordoceguera. De ellos, ni un solo euro para la FESOCE

06/11/2020

Denuncia sobre el Real Decreto-ley 33-2020 en la sordoceguera

Real Decreto-ley 33/2020. Discriminación y falta de transparencia en el financiamiento de emergencia social en el ámbito de la sordoceguera

El pasado 3 de noviembre el Gobierno de España aprobó el Real Decreto-ley 33/2020, de 3 de noviembre, por el que se adoptan medidas urgentes de apoyo a entidades del Tercer Sector de Acción Social de ámbito estatal. Una medida esencial para ayudar a las entidades a dar cobertura a las crecientes necesidades sociales derivadas de la pandemia. Para la sordoceguera, sin embargo, la sorpresa estaba por llegar.

Desde la Federación Española de Sordoceguera (FESOCE), la indignación no puede ser más grande ante unas medidas que se dicen para proteger a los más vulnerables. También para ayudar a las entidades del tercer sector “que vienen realizando un esfuerzo sin precedentes”. El enfado es mayúsculo al ver que los recursos para la sordoceguera (más de 400.000 € adicionales a los habituales) se han asignado de forma totalmente discriminatoria. Todo para el monopolio, nada para esta Federación.

¿Se entiende entonces que las entidades no incluidas no hemos realizado esfuerzo alguno en la presente crisis? ¿Cómo se supone que sobrevivimos las entidades excluidas, sin ninguna justificación, de tal asignación? ¿No es de impacto nuestro trabajo en las necesidades sociales? El texto del Decreto destaca: “unas estructuras que todavía no se habían repuesto de la crisis financiera global del año 2008”. Efectivamente, unas estructuras que siguen con unos magros presupuestos y que una vez más quedan fuera de juego en esta asignación de urgencia.

Las asignaciones de previstas en el Real Decreto 33/2020 son las siguientes:

·    Fundación Once para la Atención de Personas con Sordoceguera: 253.743,03 Euros.

·    Federación de Asociaciones de Personas Sordociegas de España: 162.478,68 Euros.

·    Federación Española de Sordoceguera (FESOCE): 0 Euros

Decreto-ley 33/2020: maneras de premiar el despido masivo de mediadoras y el aislamiento de personas sordociegas

El espíritu conciliador de esta Administración con la sordoceguera es siempre el mismo: todo para unos, nada para otros. Además, la ocasión es propicia para recordar que tales recursos se vuelven a asignar a quienes en el primer aprieto del confinamiento no dudaron en despedir a mediadoras en toda España, sin ningún rubor ante la situación laboral de las mismas ni ante el desamparo en el que dejaban a las personas sordociegas que atendían (más de 500 en toda España!!). Pasado aquello, sin ningún tipo de reproche por parte de la Administración que les financia, nuevamente vuelven a ser objeto de una generosa asignación. Y no es justificación alguna que aleguen “que han retomado las contrataciones”, porque las atenciones a las personas con necesidades especiales en ningún caso pueden tomarse por “retroactivas”.

Leer: Comunicado de la FESOCE ante el cese masivo de mediadoras en el estado español

En segundo término, nuestro estupor sigue creciendo al ver que, de una partida de más de 400.000 € para la sordoceguera, ¿No hay manera de distribuir para tres entidades? Vista la presente asignación de recursos se puede estimar qué clase de aprecio muestra la Dirección General de Políticas Sociales hacia el trabajo de esta federación.

No debe ser por falta de méritos ni de credenciales. La FESOCE, valga recordar, es: 1) la primera federación del ámbito de la sordoceguera de España; 2) promotora de todas las iniciativas legislativas del sector en España y Europa; 3) impulsora del único estudio europeo sobre la población sordociega realizado a la fecha; y 4) líder del proyecto ICF CORE SET FOR DEAFBLINDNESS, del que informamos personalmente hace pocas semanas a la propia Dirección de Políticas Sociales. Todo con más empeño que apoyo institucional, porque las cifras del financiamiento estatal, disponibles públicamente, son de vergüenza ajena.

Leer: Estudio Indicadores Europeos de la Sordoceguera

El mensaje, entonces, es que todo lo señalado anteriormente sobre la FESOCE no representa mérito alguno para una asignación como la recién aprobada. Parece ser que solo unos sordociegos tienen necesidades y otros no. Si no, ¿cómo se justifica esta visión parcial de las necesidades sociales de la sordoceguera?, ¿no tienen libertad las personas sordociegas de elegir con qué entidades quieren o pueden recibir atenciones? Todo indica que se quiere condicionar el derecho a elegir proveedor de servicios, ya que en situación de monopolio poco habría para escoger.

Muchas preguntas y una única respuesta: una maquinaria que funciona con recursos preasignados. A esta federación no le queda sino dudar de las buenas intenciones de las mencionadas ayudas del Decreto-ley 33/2020. Ni transparentes, ni solidarias, ni equitativas. ¿Y la Administración?, desentendida y mirando para otro lado. Siempre.

Sobre la FESOCE

La FESOCE es la primera federación en España en el ámbito de la sordoceguera (2008). Su principal activo es el saber hacer de sus entidades miembro, algunas con más de 20 años de experiencia en atención al colectivo. FESOCE tiene además concedida la Declaración de utilidad pública, obtenida en el año 2014 por la Orden INT/288/2014 de 19 de febrero y está certificada por la ISO 9001. Miembro de la Red Europea de Sordoceguera (EDbN) y de Deafblind International.